Qué son los adaptógenos, para qué sirven y cuáles son los más conocidos

El estrés forma parte de nuestro día a día. Sin embargo, cuando se mantiene en el tiempo, puede pasarnos factura e influir en nuestro descanso, concentración y en el bienestar general. En este contexto, los adaptógenos han despertado un interés creciente por su posible capacidad para ayudar al organismo a afrontar situaciones de estrés físico y mental.

Pero ¿qué son los adaptógenos, para qué sirven realmente y qué sabemos sobre sus beneficios? En ISMET, desde nuestra experiencia en formación en salud integrativa, te explicamos cuáles son las plantas y los hongos adaptógenos más conocidos, qué se sabe realmente sobre sus beneficios y de qué formas pueden prepararse y utilizarse en fitoterapia.

¿Qué son los adaptógenos y para qué sirven?

Los adaptógenos son sustancias naturales presentes en determinadas plantas y hongos que se estudian por su posible capacidad para ayudar al organismo a adaptarse al estrés físico y mental. Aunque algunas investigaciones apuntan a efectos interesantes, todavía hacen falta más estudios para conocer mejor sus beneficios y su seguridad.

Pero ¿cómo podrían actuar los adaptógenos en nuestro cuerpo? Una revisión científica publicada en 2026 en la revista Nutrients estudia cómo algunas de estas plantas podrían influir en la forma en que nuestro organismo responde al estrés. Las investigaciones se centran principalmente en tres aspectos:

  1. Respuesta al estrés: podrían influir en la manera en que nuestro cuerpo reacciona ante situaciones de tensión o esfuerzo, tanto físico como mental.
  2. Sistema nervioso y hormonas: se estudia si algunos de sus compuestos pueden intervenir en los procesos que regulan nuestra respuesta al estrés.
  3. Energía y metabolismo: también se investiga su posible relación con la forma en que el organismo produce y utiliza la energía.

Eso sí, aunque los adaptógenos llevan décadas despertando interés científico, todavía quedan muchas preguntas por resolver. Por eso, es importante conocer sus limitaciones y recordar que su consumo no sustituye unos hábitos saludables ni la atención sanitaria cuando sea necesaria.

¿Cuáles son los adaptógenos más estudiados?

No todos los adaptógenos son iguales ni se han investigado con la misma profundidad. Entre las plantas más conocidas encontramos la ashwagandha, la rodiola y el ginseng, utilizadas desde hace siglos en distintas culturas y que hoy se estudian por sus posibles efectos sobre el estrés, el descanso y el cansancio.

Aunque comparten algunas características, cada una contiene sustancias diferentes y sus posibles beneficios cuentan con distintos niveles de respaldo científico: 

Adaptógeno

Compuestos destacados

Principal línea de investigación

Ashwagandha (Withania somnifera)

Withanólidos

Estrés percibido y calidad del sueño

Rodiola (Rhodiola rosea)

Rosavinas y salidrósido

Fatiga y síntomas asociados al estrés

Ginseng (Panax ginseng)

Ginsenósidos

Fatiga y rendimiento físico o cognitivo

Ashwagandha: estrés y descanso

La ashwagandha es una planta con una larga tradición en la medicina ayurvédica. Esta tradición reúne diferentes prácticas relacionadas con el bienestar, desde el uso de plantas hasta técnicas de masaje, como las que exploramos en nuestra formación en masaje ayurvédico Shiro Champi. En los últimos años, también ha llamado la atención de la investigación científica por sus posibles efectos sobre el estrés percibido y la calidad del sueño.

Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH), algunos preparados han mostrado resultados favorables en estos ámbitos. Sin embargo, todavía se desconoce su seguridad a largo plazo y se han descrito posibles interacciones con medicamentos, además de casos poco frecuentes de lesión hepática.

Rodiola: adaptación a la fatiga

La rodiola es una planta que crece en zonas frías y montañosas y que tradicionalmente se ha utilizado para combatir el cansancio. Hoy, las investigaciones se centran en conocer si sus compuestos pueden ayudar a aliviar algunos síntomas relacionados con el estrés y la fatiga.

De hecho, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce el uso tradicional de determinados preparados de rodiola para aliviar temporalmente síntomas como el cansancio y la sensación de debilidad asociados al estrés. Eso sí, este reconocimiento no significa que sus beneficios estén completamente demostrados mediante estudios clínicos.

Hongos adaptógenos: reishi y melena de león

Cuando hablamos de adaptógenos, no solo nos referimos a las plantas. Algunos hongos también han ganado protagonismo por sus compuestos naturales y sus posibles efectos sobre el organismo.

Entre los más conocidos se encuentran el reishi y la melena de león, dos hongos con características y usos tradicionales diferentes. Aunque es habitual encontrarlos bajo la etiqueta de hongos adaptógenos, conviene aclarar que todavía no existen pruebas científicas suficientes para confirmar muchos de los beneficios que se les atribuyen.

Reishi: tradición y respuesta inmunitaria

El reishi (Ganoderma lucidum) es un hongo utilizado desde hace siglos en diferentes tradiciones asiáticas. Actualmente, la ciencia estudia algunos de sus componentes, como los betaglucanos y los triterpenos, para comprender mejor cómo podrían actuar en nuestro organismo.

Una de las principales líneas de investigación se centra en su posible relación con el sistema inmunitario, es decir, con las defensas naturales del cuerpo. Sin embargo, todavía no contamos con estudios suficientes que demuestren que consumir reishi ayude a controlar el estrés.

Además, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center advierte de que su consumo puede provocar efectos adversos e interferir con determinados medicamentos, como los anticoagulantes y los inmunosupresores.

Melena de león: beneficios potenciales y evidencia

La melena de león (Hericium erinaceus) es un hongo que ha despertado interés científico por sus compuestos naturales, especialmente las hericenonas y las erinacinas, y su posible relación con el sistema nervioso.

Las investigaciones estudian sus posibles efectos sobre la memoria, la concentración y el estado de ánimo, así como su papel en el funcionamiento de las células nerviosas.

Suplementos adaptógenos: tinturas, extractos y polvos

Además de conocer sus propiedades, es importante saber cómo se preparan y presentan los adaptógenos. En fitoterapia, hablamos de formas galénicas para referirnos a las distintas preparaciones que permiten obtener, conservar y utilizar los componentes de las plantas medicinales.

Entre los formatos más habituales encontramos:

  • Tinturas: preparados líquidos que se obtienen al extraer los componentes de una planta, generalmente mediante una mezcla de agua y alcohol.
  • Extractos secos: preparados concentrados de los que se ha eliminado la mayor parte del líquido utilizado durante la extracción.
  • Polvos: plantas u hongos desecados y triturados que conservan sus componentes sin necesidad de pasar por un proceso de extracción.
  • Cápsulas: presentaciones que pueden contener plantas pulverizadas o extractos, en ocasiones con una concentración estandarizada de determinados compuestos.

Es importante tener en cuenta que no todos los preparados tienen la misma composición ni concentración. Sus características dependen de la materia prima utilizada y del proceso de elaboración.

Además, aunque sean de origen natural, los suplementos adaptógenos pueden tener contraindicaciones e interactuar con medicamentos. Por eso, recomendamos consultar con profesionales sanitarios antes de consumirlos, especialmente durante el embarazo, la lactancia o si existen enfermedades previas o tratamientos farmacológicos.

Cómo aprender a elaborar preparados herbales

Conocer las propiedades de las plantas medicinales es importante, pero saber cómo prepararlas y conservarlas también forma parte del aprendizaje. Desde una tintura hasta un aceite herbal, cada elaboración requiere conocer las características de la planta, los ingredientes utilizados y las técnicas adecuadas.

En ISMET combinamos teoría y práctica para acercar estos conocimientos a las personas interesadas en la fitoterapia. Nuestro curso de Preparados Herbales está pensado para aprender a reconocer las propiedades y aplicaciones tradicionales de las plantas medicinales y descubrir cómo transformarlas en diferentes preparaciones.

La formación se organiza en dos partes complementarias: 

  • Primero, abordamos los fundamentos de la fitoterapia, las propiedades de las plantas de nuestro entorno y las técnicas de recolección y conservación.
  • Después, pasamos a la práctica con la elaboración guiada de tinturas, oleatos y jarabes, tres tipos de preparados habituales en el ámbito de la fitoterapia.

Uno de los aspectos más interesantes del curso es su enfoque práctico: no se trata únicamente de conocer las plantas, sino de entender cómo se elaboran sus preparados y qué precauciones debemos tener en cuenta durante el proceso.

Además, no es necesario contar con conocimientos previos. La formación está dirigida tanto a quienes desean iniciarse en el mundo de las plantas medicinales como a profesionales de las terapias naturales que buscan ampliar sus conocimientos.

Conclusión: lo que debes saber sobre los adaptógenos

Los adaptógenos han ganado protagonismo en el ámbito del bienestar por sus posibles efectos sobre la respuesta del organismo al estrés. Sin embargo, conocer sus propiedades también implica entender qué beneficios se están investigando y cuáles todavía no cuentan con suficiente respaldo científico.

En resumen, estas son las principales ideas que debemos tener en cuenta:

  • Los adaptógenos son sustancias naturales presentes en determinadas plantas y hongos que se estudian por su posible relación con la respuesta al estrés físico y mental.
  • Los más estudiados son la ashwagandha, la rodiola y el ginseng destacan entre las plantas más investigadas, aunque sus beneficios no están demostrados por igual.
  • También existen los hongos adaptógenos: el reishi y la melena de león despiertan interés científico, pero todavía faltan estudios que confirmen muchos de sus posibles efectos en personas.
  • Podemos encontrarlos en tinturas, extractos, polvos y cápsulas, cuyas características varían según el método de elaboración.

Conocer sus propiedades y formas de preparación es esencial para profundizar en la fitoterapia. Si quieres ampliar tus conocimientos sobre plantas medicinales y su elaboración, en ISMET combinamos teoría y práctica para acompañarte en tu aprendizaje. Solicita información  y descubre nuestras opciones de formación.

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