Nutrición deportiva saludable

Nutrición deportiva saludable

Vicenç Fuster, graduado en Naturopatía y Acupuntura con más de 25 años de experiencia profesional, 20 de ellos como docente en las áreas de Dietoterapia naturista, Acupuntura y Dietoterapia energética. Practicar ejercicio físico con regularidad nos aporta numerosas ventajas para nuestra salud, tanto físicas como mentales y emocionales. De esto nadie tiene ninguna duda y cada vez hay más gente que hace ejercicio, pero desgraciadamente el sedentarismo todavía gana la partida en nuestra sociedad, y a la vista están los altísimos índices de obesidad y sobrepeso que no paran de aumentar con gravísimas consecuencias para la salud.
También es cierto, que a partir de cierto nivel de entrenamiento o en deportistas que hacen competiciones, crece el interés por la nutrición deportiva y por los suplementos ergogénicos que hay en el mercado con el fin de aumentar las capacidades físicas o para conseguir perder peso, o al contrario, potenciar el anabolismo muscular, a veces por las necesidades específicas del deporte practicado, y otras veces por razones puramente estéticas. El mundo de las dietas o de la nutrición para los deportistas es bastante peculiar, puesto que no es extraño encontrar a alguien, sea experto o no, que dé su consejo de que se debería comer y qué no. Se debe decir que en general la mayor parte de estas propuestas alimentarias no sólo no gozan de ningún criterio científico, sino que además, no son saludables, puesto que en muchos casos tienden a incluir mucha cantidad de proteínas que el organismo no puede asimilar. Pero este no es el único error de la mayoría de dietas para deportistas, porque a mi parecer, están demasiado enfocadas en los aspectos cuantitativos y no tanto en los cualitativos de los alimentos, y esto es fundamental si verdaderamente queremos que los alimentos con que nos nutrimos sirvan como ayudas ergogénicas o para mejorar nuestra salud.

Decíamos al principio del artículo que hacer deporte es saludable, y sí, es cierto pero con algunos matices. Si hacemos una comparación del cuerpo humano con un vehículo de motor podríamos decir que a ciertas revoluciones del motor hay un determinado consumo de combustible, de aceites, también de desgaste mecánico y por supuesto también de gases contaminantes, pero si lo conducimos a muchas más revoluciones, lógicamente también aumentará notablemente el consumo de combustible, el desgaste y los subproductos derivados de la combustión energética. Pues bien, en el cuerpo humano pasa exactamente lo mismo. Una vez entendido este matiz nos será más fácil entender por qué la nutrición de la persona que hace deporte debería tener en cuenta que cuanto más alta sea la carga del entrenamiento, más toxinas generará su organismo y por tanto no sólo la recuperación será más lenta, sino que también dificultará su progresión. Por eso, si queremos que nuestra alimentación sea realmente una ayuda, tenemos que procurar que fuera atóxica, detoxificante, suficiente, saciante y agradable al paladar.


Próximas formaciones de Vicenç Fuster en ISMET:
– Alimentación bioenergética comparada
– Alimentación infantil saludable
– Nutrición deportiva saludable
– Ayuno intermitente
– Obesidad, la pandemia silenciosa
– Desarrollo de competencias psico-gerenciales